Fanhunter y el cine: homenaje y recurso

La creación de una trama y una estructura narrativa se puede elaborar de muy diversas formas, puede tener una historia original, basada en una obra literaria o un acontecimiento histórico. Cels Piñol, en 1989, creó un fanzine en el que trataba temas de siempre (buenos, malos, héroes, antihéroes,...) pero con un componente original: todo lo que se desarrollaba tenía relación con la, denominada, cultura freak: Star Wars, Star Trek, cómics de todo tipo y cine, mucho cine. Este componente permitía al lector una doble lectura: la principal de la trama, y el reconocimiento de todos aquellos "homenajes al cine", escenas, planos y argumentos tomados, reinventados y presentados de forma divertida y coherente. Esta característica se combina con un dibujo característico - narizones de planos fijos, estáticos y muy parcos en detalles- que ofrece un producto de calidad dentro del panorama de la historieta en España. Pero como todos los productos de exito en este país (estamos inmersos en un verdadero cainismo), goza de verdaderos fans y crueles detractores, no hay término medio.
Sin entrar en un análisis artístico de su obra, sí nos centraremos en la utilización del medio cinematográfico en el estilo visual de la obra. El cine, como he indicado anteriormente, es un pozo del que salen muchos elementos, pero cabe la pena destacar la primera impresión de un lector despistado ante un cómic, es decir, la portada de éste y la publicidad. Estos dos elementos son claves en la comprensión del contenido de Fanhunter. La mayoría de los números de esta serie tienen un referente claro que remiten a obras cinematográficas, ya sean de actualidad, como de clásicos, por tanto, la siguiente galería se centra en la exposición de los carteles originales y la interpretación realizada en la serie Fanhunter.
Pasen y vean.
Fuente: tepatoken